Familia Kideo
Montesssori

En el Método Montessori hay un área específica y realmente importante para el desarrollo y autonomía del niño, y es el área de la vida práctica Montessori. Es importante destacar que en esta filosofía educacional hay dos frases que definen a la perfección la pedagogía de María Montessori, una de ellas es “sigue al niño” y la otra “ayúdale a hacer por sí mismo”.

La infancia es el momento perfecto para dotar al niño de las herramientas necesarias para que tome sus propias decisiones, para que adquiera aprendizaje y que sepa gestionarlo. Hay un momento, en el que el peque os dice “yo solito” y es el momento adecuado de dejarle hacer por sí mismo, quizás con nuestra ayuda. Es importante, no impedir el desarrollo de su autonomía, porque con la autonomía aprenden a pensar por sí mismos.

Para poder dotar a los peques de dicha independencia es necesario que como padres y madres aprendamos a cultivar la confianza en ellos.

Si confiamos, no tendrán miedo a errar. Lo que queremos es construir un proceso de motivación, que lo hagan, se equivoquen y al errar que perfeccionen la técnica.

La importancia de la vida práctica Montessori

El área de vida práctica se desarrolla entre los 3 a 6 años porque permite trabajar la coordinación, la independencia, el orden y la concentración. A través de ella, se enlaza con otras áreas Montessori y se llega a la normalización.

  • Coordinación: se adquiere mediante la motricidad gruesa y fina, la coordinación mano-ojo y el control del movimiento. Es necesaria para la exploración del entorno.
  • Independencia: se adquiere mediante actividades del cuidado personal, del cuidado del entorno. 
  • Orden: todos los niños y niñas necesitan un orden externo para construir un orden interno. En el área de vida práctica Montessori hay una serie de actividades que tienen que ser ejecutadas mediante una secuencia temporal de pasos. Los materiales se colocan en bandejas de manera sencilla que, para usar, deben ponerse encima de una mesa o en una alfombra en el suelo. Y lo más importante, tras coger la bandeja del mueble y trabajar con el material, hay que colocarlo tal y como estaba. Y así se adquiere un hábito de orden.
  • Concentración: es una condición primordial y necesaria para el aprendizaje. Se adquiere mediante la motivación del orden de tareas, materiales atractivos para el niño o la niña, libertad de decisión a la hora de trabajar y el apoyo del adulto como guía, sin interrupciones, sin juicios.

 

En el hogar conseguiremos adaptar la vida práctica Montessori mediante las rutinas para niños y niñas. Para conseguir adaptar este tipo de actividades, los materiales deben estar a su altura, que tengan el tamaño adecuado y adaptado a sus necesidades, y que sean objetos reales: vasos, platos, manteles, regaderas, etc. Todos los materiales Montessori tienen control de error.

Nuestros productos cuentan con las certificaciónes

 

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